Preguntas frecuentes

Respuestas directas a las preguntas más habituales sobre inversores, controladores solares, cargadores de baterías y sistemas fotovoltaicos.

Preguntas de clientes y respuestas

Selección de controladores solares, funcionamiento del inversor, componentes principales, uso correcto del inversor de onda senoidal y evolución del sector fotovoltaico.

¿Cómo elegir correctamente un controlador solar?

Hoy en día el controlador solar es un término habitual: se emplea en los sistemas de generación solar para alimentar la carga a través del inversor y para cargar la batería. Veamos cómo elegirlo correctamente.

En primer lugar conviene elegir placas solares de mayor configuración, de modo que la tensión de salida de protección pueda ajustarse más baja según la necesidad, la tensión de la batería se mantenga normal y el controlador funcione correctamente. En segundo lugar está la disipación de calor: solo si el controlador disipa bien el calor se prolonga su vida útil. En tercer lugar, el intervalo de salida: cada vez más usuarios no se conforman con el intervalo de salida actual, por lo que podemos elegir el controlador según nuestras necesidades, modificar el intervalo de salida y ajustar el horario de apagado, lo que reduce notablemente los costes.

Por último, la compensación de pérdidas en la línea es hoy la función más difícil de controlar, porque depende del control por software y debe compensarse en función de la longitud y el diámetro de cada cable. En condiciones de baja tensión esta función es muy importante: cuando la tensión baja, las pérdidas aumentan y la tensión de salida puede quedar por debajo de la de entrada, lo que reduce la capacidad de la batería. Por eso conviene elegir cables no demasiado finos y de longitud moderada.

En resumen, al elegir un controlador solar debemos escoger aquel que se ajuste al rendimiento que realmente necesitamos. La industria ha mejorado progresivamente su oferta para dar a los clientes más y mejores opciones.

¿Qué es un inversor?

Un inversor es un equipo que convierte la energía eléctrica continua (de una batería o acumulador) en corriente alterna, normalmente 220 V, 50 Hz y onda senoidal. Está formado por un puente inversor, una lógica de control y circuitos de filtrado.

Se utiliza ampliamente con aires acondicionados, home cinema, amoladoras, herramientas eléctricas, máquinas de coser, reproductores DVD y VCD, ordenadores, televisores, lavadoras, campanas extractoras, frigoríficos, videograbadoras, masajeadores, ventiladores e iluminación, entre otros.

En el extranjero, dada la alta penetración del automóvil, los inversores conectados a la batería permiten alimentar aparatos y herramientas durante el trabajo o los viajes. Los inversores de coche conectados por el mechero existen en potencias de 20 W, 40 W, 80 W, 120 W y 150 W; los de mayor potencia se conectan directamente a la batería mediante cables.

Conectando los electrodomésticos a la salida del convertidor se pueden usar todo tipo de aparatos dentro del vehículo: teléfonos móviles, ordenadores portátiles, cámaras de vídeo digitales, cámaras de fotos, lámparas, afeitadoras eléctricas, reproductores de CD, consolas de juego, agendas electrónicas, herramientas eléctricas, neveras de coche y equipos eléctricos de viaje, camping y emergencia médica.

¿Cuáles son los componentes principales de un inversor?

Cuando se habla de un inversor, la mayoría solo conoce que puede convertir un tipo de corriente en otro, por ejemplo corriente continua en corriente alterna. Como la mayoría de los aparatos domésticos funcionan con corriente alterna, este tipo de equipo se ha vuelto habitual en hogares y empresas.

Para un inversor, el transformador es uno de los componentes esenciales: resulta determinante para convertir la corriente y su funcionamiento es similar al de un convertidor. La técnica de conversión más utilizada en esta parte es la modulación por ancho de pulso (PWM); su papel es parecido al del cerebro humano, ya que dirige y controla.

Además del transformador, el regulador y el circuito de protección de baja tensión son otros componentes básicos habituales. Es precisamente la combinación de estos elementos lo que permite que un equipo aparentemente sencillo desempeñe un papel nada despreciable y aporte una gran comodidad a la vida diaria.

Cuando hablamos de inversores no nos referimos a un único tipo: existen muchos, como los inversores de onda cuadrada o los inversores pasivos. Por eso, al comprar, conviene decidir en función de las necesidades reales de cada instalación.

¿Es el inversor centralizado-distribuido la dirección futura del sector?

En las plantas fotovoltaicas el inversor es el corazón del sistema: se encarga de la conversión de la energía y del control de la conexión a red. En el conjunto de la instalación, la solución de inversor elegida determina buena parte del rendimiento, y su eficiencia de conversión es un factor clave para la producción de energía. La calidad del algoritmo del inversor de conexión a red determina el nivel de calidad obtenido, su seguridad y fiabilidad se relacionan directamente con el funcionamiento eficaz de la planta, y la función de monitorización es la base de la optimización.

Por tipos, los inversores fotovoltaicos se han dividido tradicionalmente en inversores de cadena e inversores centralizados. En un contexto de homogeneización del producto, encontrar soluciones de inversor más seguras se ha convertido en el centro de atención del sector.

El inversor centralizado-distribuido se caracteriza por concentrar la conversión y aporta varias ventajas diferenciadas. En la parte distribuida se reducen las pérdidas de generación fotovoltaica: la dispersión de los módulos provoca desajustes de configuración, pero en esta arquitectura cada módulo inteligente controla varios elementos y, frente a un inversor centralizado, reduce en gran medida las pérdidas por desajuste de la cadena, elevando los ingresos del sistema alrededor de un 1 %, ya que la solución también rebaja las pérdidas en la línea de corriente continua.

¿Cómo usar correctamente un inversor de onda senoidal?

En la actualidad existen inversores con salida de onda cuadrada y con salida de onda senoidal. La onda cuadrada ofrece mayor eficiencia, pero sus parámetros varían, por lo que no resulta adecuada cuando se exige una precisión elevada. El inversor de onda senoidal, aunque con menor eficiencia, resuelve el problema de precisión de la onda cuadrada; por eso tiene un uso muy amplio en la producción y en la vida diaria. ¿Cómo usarlo correctamente?

En primer lugar, la instalación debe realizarla personal técnico cualificado, y el entorno elegido debe ser ventilado y limpio. Hay que asegurarse de que la tensión de salida de la fuente de corriente continua o de la batería coincide con la tensión de entrada de corriente continua que exige el inversor; el resto se realiza según el manual de instalación.

Una vez instalado ya se puede utilizar. Antes de usarlo, lea atentamente el manual: primero encienda el inversor y verifique que la tensión de entrada de corriente continua y la tensión de salida de corriente alterna están correcta y firmemente conectadas; hecho esto, cierre el interruptor de entrada de corriente continua y el inversor emitirá un pitido y entrará en autodiagnóstico, quedando listo para su uso. Es importante encender primero el inversor y después la carga.

Durante el funcionamiento, el sistema dispone de avisos sonoros y luminosos; para silenciarlos basta mantener pulsada la tecla de aviso, y para volver a activarlos basta pulsarla de nuevo. Al terminar, apague primero la carga y después el inversor: pulse la tecla de apagado y compruebe que el indicador se atenúa gradualmente.

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